miércoles, 31 de agosto de 2011

Acerca de Candela

No fue un día sencillo. La noticia de su muerte me golpeó duro. Tal vez por ver su foto tantas veces en estos días o por la esperanza de que aparezca y, con eso, aspirar a que la trata de personas no se cobre otra víctima.

Pero parece ser otra la hipótesis, un ajuste de cuentas producto de negocios ilícitos del padre ( detenido ) provocaron la furia en código mafioso que acabó con la vida de la niña.
Sin embargo intento profundizar aun mas en los sentimientos y ver que es lo que aun duele, y tal vez tenga que ver con los resurgimientos de ciertos discursos que esperan noticias como estas para salir a los gritos, manipulaciones de sentido orientadas a fines políticos. Aquí me veo obligado a frenar y replantear esta cuestión; estamos hablando de cuestiones meramente políticas, meramente electorales cuando una nena fue asesinada.

Y el debate que surge es el de la venganza o impunidad, muerte al asesino o injusticia. Terribles opciones sugeridas por ese ejercito de imbéciles que esperan hechos como estos para lanzar sus gritos al mejor estilo "te lo dije", pidiendo seguridad militarizada en las calles, pidiendo armas, castigo muerte.

Es aquí donde planteo la distinción; el reclamo debe ser por justicia, no por seguridad. Reclamar por seguridad es pedir por mayor cantidad de policía inepta, asesina. es pedir por leyes mas duras como si aquel que delinque piense "si cometo este acto ilegal me van a dar mucho tiempo de condena, mejor no lo hago y me voy", una ingenuidad refutada por la criminología durante muchos años. Es por esto que el reclamo de la seguridad conlleva a una trampa lógica: que el estado tome medidas represivas que tiendan a institucionalizar el miedo en lugar de combatirlo. Puedo citar a Texas como uno de los estados con leyes mas represivas del continente y, a su vez, los mayores índices de violencia de América dejando en evidencia que la regla mayor represión trae mayor violencia (nunca es al reves, la violencia es una consecuencia de desigualdades establecidas a prori ) es reflejo pragmático en las realidades de ciertos estados ultra represivos como en la historia de nuestro país en los tiempos en que, los reclamos de algunos que pedían orden, habilitó una de las mas terribles dictaduras del cono sur.

Por eso adhiero, en cambio, firmemente al reclamo de justicia, encontrar a los culpables, aplicarles una condena. Y que cande y su familia puedan tener, al menos un poco de paz.


domingo, 15 de mayo de 2011

La lucidez en tiempos de desamor

"Hablando solo cuando es tarde


y ya no hay nada mas que hablar"


El retorno es más complicado de lo que a simple vista parece. Se trata de recuperar la lucidez perdida por el impulso del amor y de su coctel alienante que logra, entre otras cosas, esa hermosa distorsión de los sentidos. Básicamente al enamorarse uno entrega, como si fuera un depósito, la voluntad del razonamiento y la conciencia pasa a ser otra cosa, pero cosa al fin, se cosifica y lo que creíamos se disuelve. De repente imaginamos vidas nunca pensadas, planes que se oponen a nuestra visión del mundo, dudamos de absolutas certezas y todo esto solamente por el impulso del amor.
Duele. Claro está, el dolor y el amor no solo tienen en común su rima, son pasiones, pasiones que salen a la luz siempre, en las buenas y en las malas, y que por lo tanto conforma aquello sacrificado.
La idea será entonces limpiarse esas gotas de pasión que queden para que de una vez por todas la razón reflote de su escondite, la lucidez regrese y el pensamiento vuelva a ser construido desde cero, desde el lugar que más le gusta.
En el camino habrá que esquivar las palabras y los silencios.
Palabras conformadas en ruido, mucho ruido, alaridos que fomentan pasiones en el momento en el cual lo que pedimos a gritos es paz y razón.
Silencios terribles que nada tiene que ver con la paz pedida. Carnavales de silencios, como el retrato vacio, el hueco en la cama, el contrato incumplido, la ilusión desmenuzada y la pasión desarmada.
Al fin del recorrido la lucidez surge, solo habrá que esperarla, construirla, desearla incluso con pasión. Porque solo ella nos mostrará el camino para volver a pensar la claridad en medio de tanto, pero tanto caos.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Libro de la semana: "Timote" de Jose Pablo Feinmann



Una contradicción, dos fuerzas antagónicas chocando dentro de una casa, la historia argentina transitando lo que sería la génesis de su etapa más conflictiva y un filósofo imaginando las características que ese choque puede brindar como símbolo para entender uno de los capítulos más interesantes de lo que fue el peronismo: La lucha armada.
De esto es, básicamente, lo que trata Timote, novela escrita por José Pablo Feinmman acerca de los sucesos ocurridos en dicha localidad bonaerense en cuyo escenario se desenvuelve el secuestro y posterior asesinato del Gral. Aramburu en manos de la agrupación armada peronista MONTONEROS.
Es , como ya se advirtió, una contradicción entre dos pedazos de argentina: Una que pide a gritos el regreso de su líder y del modelo de distribución más revolucionario de la historia argentina y otra mucho más pequeña que quiere impedir ese retorno como sea, ya sea por proscripción o por fusilamientos. En el medio de todo esto Feinmman imagina cuales fueron los posibles diálogos que mantuvieron los captores y el capturado, los jueces y el juzgado amparándose en su capacidad de reflexión y su mirada acerca de lo que fue el peronismo y sus diversas articulaciones y contradicciones internas. Supongo que de eso se trata; de reflexionar las posturas de los dos pedazos de argentina, el popular y el elitista, jugando a ser uno y otro, a preguntar en la piel de Firmenich y contestar como Aramburu.
En medio de todo esto hay una novela y un autor interesado en llevar muy bien los tiempos de la misma y lo logra. En todas las páginas hay tensión y conceptos que repercuten en la facilidad de lograr una lectura profunda y ágil.
En fin, ya sabemos la historia y su desenlace, pero me parece que lo interesante del texto puede ser jugar a lo mismo que juega el autor, a animarse a imaginar que fue lo que pasó en ese juicio para indagar aun mas lo ocurrido en esos años sin la necesidad de caer en el vacío intelectual que el revisionismo histórico derechoso pretende imponer haciendo referencia al "terrorismo” de izquierda y a la justificacion de la violencia militar sobretodo en el último golpe. Feinmman, por el contrario, no remite a la idea de demonizar la lucha armada ( arma intelectual que le permitió al gobierno radical dejar el libertad a miles y miles de asesinos ) sino a definir al Peronismo como un fenómeno muy complejo cuya explicación no puede basarse en chicanas baratas (como el clientelismo) sino en una reflexión que tenga en cuenta esta complejidad. Y en esta novela pude ver algo de esa reflexión y de ese análisis. Ese es el punto más fuerte, un texto que brinda herramientas conceptuales a través de un hecho concreto para entender un fenómeno tan complicado como contradictorio. Texto altamente recomendable.